Una vez al año (así lo prescribe el legislador) las carretillas elevadoras de horquilla deben ser sometidas a una prueba UVV, según la directiva para carretillas industriales (BGV D 27). Según esta norma de prevención de accidentes, el usuario es personalmente de la seguridad de sus carretillas elevadoras.
Por ello, actuamos en materia de UVV, tan conscientemente de la calidad como en todas las demás áreas: desde la comprobación de la horquilla, hasta la medición de las cadenas de carga. Todos los detalles son chequeados en instalaciones especiales de prueba y los resultados son documentados en el libro de pruebas.
Las pruebas UVV comprenden el análisis del estado general de la carretilla elevadora y de su equipamiento, con enfoque especial en: